Flacas gimnastas de América.
Secas, austeras soviéticas,
muchachitas fatales en blancos
zoquetes chinos…
… son todas joyas, patricias de amor.
Ésta primera estrofa de aquel espectacular tema de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota llamado “Musica para Pastillas“ (Perteneciente al aún más espectacular disco “Oktubre“), nos describía el contexto sociocultural y político de una época de contradicciones y enfrentamientos levemente dibujados, y a la vez perfectamente definidos.
Si bien “Musica para Pastillas” nos hablaba una nueva etapa -un poco mas conformista- de la cultura rock y suplicaba que “emboquen el tiro libre”, que hagan un cambio de actitud, y vuelvan a ser lo que eran, donde los rockeros no eran “bonitos y educaditos”, y que nos contaba de la supremacía estética perseguida a través de la “cuchillería”; en su letra trata aspectos diversos pero relacionados, donde ésta introducción lo define todo.
Bloques enfrentados
Nos cuenta de una época donde dos bloques políticos dominaban el mundo. El 1º y 2º mundo definían el desarrollo de casi todo. Y por su supuesto competían en los mismos campos. La lucha por el poder y la supremacía eran imperantes y marcaron aquel momento.
Ya todos conocemos la “Carrera Espacial” que culminó con el “triunfo” estadounidense por sobre el bloque soviético en un momento bastante agitado. Y también todos sobemos que, así como en la política, lo armamentístico y lo científico, en lo deportivo la cosa era igual.
El contexto de ésta estrofa nos remite a eso. Compuesto durante la Perestroika, alrededor de 1985-86, nos cuenta sobre las “Flacas gimnastas de América” y las “Secas, austeras soviéticas” en su competencia irrefrenable por la supremacía. Eran los Juegos Olímpicos (así como cualquier otra competencia mundial) el campo de batalla de esas dos potencias para demostrar “quién es el mejor”. La década del 80 fue tal vez, el momento de mayor enfrentamiento deportivo entre nuestros dos personajes.
Joyas Patricias
Esas “joyas, patricias de amor” no hacen nada más que un paralelismo con un mito de la historia Argentina, el cual nos cuenta como los “patricios” vendieron sus joyas para financiar la Campaña del General San Martin. Patricios en nombre de la Patria. Lo cierto es que esto no es nada más que un mito, así nos lo demostró la historia.
Así como las “joyas patricias” son un mito en Argentina, aquellas facciones y sus triunfos parecen representarnos otro mito, algo falso, inventado por los que tienen el poder. Todo esto mientras los Chinos crecían, preparándose. Estaban a los pies de las potencias.
Hoy, en el contexto mundial actual, tal vez la única palabra de esta canción que no encaja perfectamente en la letra es la palabra “soviéticas”. En todo lo demás, el tiempo parece no haber pasado. Tal vez es muy temprano.
La historia cíclica…
Los últimos años de la historia humana tuvieron la característica de poder repetir hechos de una forma sorprendentemente similar. Solo nos quedará recuperar una de las mejores expresiones de esta obra maestra, extraída del palabrería popular brasileño para referirse a a situaciones tan confusas como la que me plantea ver tal espectacularidad en la Ceremonia de Apertura de los juegos Olímpicos, la represión en el Tibet, la entrada de los Estadounidenses sonrientes a participar de los Juegos de la Potencia “Comunista” (Denominación política muy curiosa), la Guerra en Medio Oriente, y el tercer mundo sabiendo que éstas competencias pertenecen a las “Flacas gimnastas de América” (o sus seguidores) y a las “Secas, austeras chinas”… Una expresión que habrán leído bastante por acá desde que abrí el blog…
“¡Pará mi amor, esto está muy Shanga!”!
Una sensación de similitud con aquellas écpocas se aprecia, aunque es algo diferente…