Entre Código y Colores…

Desconectado…

Pasar semi-desconectado unos días causó estragos en mi lector de feeds. Google Reader me señala, a travez de GRNotifier, que hasta el momento tengo exactamente 2460 entradas esperando a ser leídas o marcadas como leídas (seamos realistas…).

Quizás sea por desánimo, el exceso de trabajitos que no me gustan y me persiguen últimamente, la ola de frío polar que me está pegando duro a las 7 de la mañana cuando tengo que salir a luchar contra el viento, o simplemente cansancio…

Lo cierto es que deseaba escribir en el blog estos días, pero por factores como los anteriores terminaba a) no haciéndolo, o b) no pudiendo hacerlo. Siempre fui de la idea de que si uno hace las cosas sin las pilas para hacerlas, estás salen mal. Tampoco es que en este blog tenga una gran calidad, un gran volumen de posteo o que no lo usase alguna vez para saciar mis ansias de protestar; pero escribir sin ganas o a las apuradas extremas es casi como no hacerlo.

Igualmente no dejé de escribir comentarios por aquí y por allá, aunque si hago menos, tal vez porque estoy recorriendo los blogs mas “a mano” que desde el feed.

Eso sí, tal vez hubiese querido poder producir más el mes anterior -del cual voy a mandar las “estadísticas” en una próxima entrada, cuando las vea-, por lo menos la mitad de lo que produje en los meses verano…

Necesito…

  • … una distracción que me distraiga (frase tan redundante como significante).
  • … retomar la promiscua relación que tenía con mi blog.
  • … abandonar a mi amiga soledad que creo últimamente está empeorando mi bipolaridad.
  • … mas tiempo… ¿quien no? un día de 28 horas sin duda ayudaría a la producción, pero tampoco quiero no pensar que sería de las cifras referentes al estrés y los infartos en Argentina.
  • … escribir aquellas ideas que tengo en mente y que pierdo a los pocos minutos por no hacerlo.
  • … encarecidamente, ¡procrastinar!
  • … un loro que me hable cuando estoy aburrido (?).

Como verán, mis peticiones, si bien son un poco surrealistas, no tienen mucha diferencia con lo que podría desear cualquier tipo que todavía no ve Bailando por un Sueño cada noche de su vida (?), y creo que resultarían muy similares a las de cualquier otro blogger que también lleve una vida en First Life

¿Algún otro con necesidades por el estilo? (O de cualquier tipo)…

Insertar JavaScripts en entradas o páginas de Wordpress…

Estos días, aunque quería evitar usar JavaScript, me vi obligado a hacerlo para completar una nueva sección del blog (si, puede que sea un intento de emplear el SEO). El hecho es que, después de haber escrito todo, de haber “juntado” los scripts que me hacían falta -y a la hora de insertarlos- me vine a enterar que en Wordpress, JavaScrip está desactivado para por defecto.

Buscando por ahí, me encuentro con un documento que explicaba como hacerlo de dos formas: la primera, para insertarlos en la plantilla general, y la segunda para insertarlos en los posts (o páginas). “¡Bien!”. Aunque me lo encuentro en el tán querido idioma ingles…

De todas formas el método es bastante simple, y muchos ya deben conocerlo. En mi caso lo que necesitaba era insertarlos en una página específica, ya que el hacerlo en la plantilla sería un despropósito. ¿De qué me serviría que se carguen en la página principal si en ésta no se ejecutan?

Así que, para insertar javascript en un post o página tenemos que, primero subir a nuestro host los archívos necesarios, y segundo escribir lo siguiente para que se carguen en la entrada:

<script type="text/javascript" src="/scripts/nombredelarchivo.js“></script>

Por cada script a cargar hay que escribir lo anterior (reemplazando por el URI de nuestros archivos), mientras que lo siguiente actuará a modo de llamada del Javascript que contiene tal archivo:

<script type="text/javascript">
<!--
nombredelarchivo();
//–></script>

Esto último sin la extensión de archivo. De esta forma el archivo se cargará y ejecutará.

También puede darse el caso en que tenemos solo el contenido de un Script para insertar en un post; como por ejemplo (tomado del Color Picker de Yahoo! UI):

(function() {
var Event = YAHOO.util.Event,
picker; ...etcetera

Ya que no es posible ejecutarlos directamente, el proceso para usarlo consiste en copiar todo su contenído en un archivo en blanco y guardarlo con un nombre cualquiera y la terminación .js. Luego de ésto se inserta y ejecuta de la misma manera que en el ejemplo anterior.

Cabe aclarar que, a la hora de escribir tales lineas en el editor de Wordpress, debe usarse solo el HTML, ya que el editor visual -podría decirse que- deforma el código.

Nota/Consejo: me pasó con los que usé que, a veces, ocupan espacio en blanco, por lo cual puede convenir insertarlos después de haber escrito el texto de la entrada si es que lo hubiere.

the JavaScript Code
Creative Commons License photo credit: Dmitry Baranovskiy

¿Niebla o Humo? Todo borroso…

Se advierte que el principio y final de esta entrada no tienen relación alguna…

Mi paisito es un poco raro… No solo somos uno de los paraísos de la publicidad engañosa, o tenemos empresas que abusan de sus consumidores; o una presidentE que se enoja -y vocifera a los cuatro vientos- por todo -y sin tomarse un segundo para meditar y, aunque sea, diplomatizar sus discursos-, y que conduce aquella corriente política que, como tal, desapareció hace mas de 30 años sin darse cuenta, pero se sigue quejando de comentarios -no tán errados- en algún dibujo animado (acá mis fundamentos); sino que también tenemos un potencial tan bueno como para ser el Silicon Valley Latino. De la misma forma, pasamos de un paro agropecuario de mas de 20 días, a la caída de un meteorito y a ver la región rioplatense tapada completamente por… humo. Todo en poco mas de dos semanas. Un lugar de contrastes: “Visite Argentina, nunca se aburrirá”.

Y aunque algunos digan que están esperando el momento de irse, y otros puedan llamarme masoquista, creo que, si algún día llegara a tal situación, no podría abandonar este lugar facilmente. Esto, específicamente por lo ya dicho: sería difícil olvidarse de mi gente tan rara y la extraña conjunción de extrañezas que tenemos en nuestro día a día. No se si será porque tenemos mucha gente desparramada en demasiado terreno, o es que nos vamos amontonando en lugares distantes, pero en este lugar hay tantos paisajes como situaciones, y tantas maravillas como melvolencias.

O tal vez es que los puntos de vista se entrecruzan y, a veces, los “oficiales” están tan errados que la vida diaria nos sorprende mostrando que los renegados somos mucho mas pasivos y fieles que los millonarios o los voceros extraoficiales

Pero este no era el tema de esta entrada. Estoy divagando un poco y, a modo de resumen noticioso de lo que va de este mes, camuflando una pequeña entrada personal. Entre meteoritos, recitales, hecatombes, quilombos políticos, mi opinología… los últimos tiempos sentía que algo me nublaba la vista, literalmente hablando. Hace dos semanas no sabía si era niebla o humo, era todo borroso. Hoy sé que es miopia.

Esta era -tal vez- una de las pocas características físicas que me faltaban para terminar de parecer -aunque no se si lo soy todavía- un friki/geek (depende del tema de que tema me hagan hablar). Y bueh… es lo que hay, y ahora veo bien, pero me incomoda bastante el sentir los anteojos puestos. ¿Alguna experiencia similar? Y en todo caso: ¿Qué tan difícil es acostumbrarse?

Dattatec y las acciones legales contra la opinión… (¿?)

Sé que llego tarde al carnaval, pero cuando se trata de opinología y una ofensa a ésta -como la que vimos en estos días- no puedo mantener mi boca cerrada o, en este caso, mis dedos quietos.

Tal vez lo más natural para el empresario normal es -prácticamente en casi todos los casos- defender a muerte su producto o servicio ante quien ose opinar en contra. Pero… ¿que pasa cuando no es solo uno, sino demasiados muchísimos aquellos que se quejan?

Tal vez el buen empresario, con dos dedos de frente (no incrustados, solo sentido figurado), se pararía a mirar el mapa y fijarse en que vía de la selva se perdió. El mediocre, en cambio, seguirá igual y poco atención dará a esos -muchos- casos.

Pero también tenemos la franja clasificatoria que va desde “malos” a “pésimos”, que reaccionan un poco distinto, y en nuestros en-red-ado ámbito, de estos últimos, hay muchos…

Tomemos por ejemplo una empresa de hosting que se llame -digamos- “Dattatec” (hipotética). Suponiendo (recordemos que es hipotético) que se trata de un servicio mediocre, si fuésemos clientes de ellos, y el host se cayera cada rato, la respuesta del servidor fuera de mala a maléfica, tuviésemos escasez de recursos cuando deberían estar sobrando, y que el famoso “servicio técnico”, de técnico no tiene mucho y que como servicio no funciona cuando se cae el server; a falta de respuestas a nuestras quejas, y de acciones para mejorar, quedaría encasillado en nuestra segunda categoría.

Ahora bien: después de algún tiempo de soportar el traumático servicio, podríamos estar buena posición para poder dar opiniones, quejas (garpaste por el servicio, te da derecho a quejarte) y hacer críticas. De estos últimos podemos remarcar uno esencial que directamente es un derecho y casi obligación: poder opinar. Si somos/fuimos usuarios de un servicio y este te gustó, estamos en todo el derecho de decir cuanto y como. Y si, por el contrario, nos desagradó, podríamos hasta decir que para nosotros, fue una cagada. La verdad no duele, solo molesta, pero bien tomada, puede ayudar a mejorar. Puede que nadie mas en el mundo comparta esta idea, pero ahí está la gracia, en que cada uno encuentre su rincón.

Volviendo a un ámbito como el nuestro, y hablando de servicios, la opinión es algo importantísimo. No voy a comprar un producto si 25 de 30 personas me dicen que es malo, esto me da la pauta de que hay mayores posibilidades de que no me funcione bien que de que si. Pero… ¿la culpa -en este caso- es del que opina? Este servidor cree que es todo lo contrario…

Si vendo algo, y veo mucha mala opinión sobre tal cosa, lo que intentaría para cambiar esa imagen es mejorar el producto. No veo otro camino mejor.

Sin embargo hay quienes no lo entienden así: pude enterarme por Tengoun.com.ar que -hace bastantes días- un blog, del cual me confieso un lector esporádico pero que ha pasado ya bastantes veces por ahí, sufrió las consecuencias de un fenómeno no muy aislado por estos días.

Que la pases lindo! recibió el 10/04 una curiosa (¿?) carta documento en la cual intimaban al blogger (Milton) a borrar una entrada del blog en la cual daba su opinión sobre Dattatec y recomendaba otro blog -entretenido por cierto-; de lo contrario accionarían penalmente contra el autor del blog.

A esta entrada fueron llegando muchos de esos que han sufrido los altibajos diarios de tal hosting, dejando su respetable opinión. Y, aunque nunca falta aquel que se sobresalta, recordemos que es gente que pagó por servicios que realmente no recibió, y ya todos estamos podridos de estas cosas.

Este tipo de acciones pseudo censoras por parte de una empresa son las que la llevan de la categoría “mediocre” a “pésima”. No resulta muy loco -entonces- que se marque a Dattatec como fraudulento en Opera, o que ciertos rumores vinculen a tal empresa con algunos ” viejos amigos” de Galli (¿en que quedó ese tema?), o que se considere el peor hosting de Argentina

En mi opinión, Dattatec dejó de ser creíble hace tiempo… aunque lo usé poco y siempre me limito a no meterme mucho en el tema, me da por las bolas que quieran imponerse por poder económico y legal y no por calidad. ¡He dicho! Espero la carta documento si mi opinión es censurable…

Otro 2 de abril… ya son 26 años

Como cada año desde 1982, la gente se acuerda por un día que al sur del mundo hay muchos pedacitos de tierra en medio del mar que son nuestros y nos fueron robados por una potencia política, económica y militar hace un poco menos de 200 años.

Triste es que este día escogido sea por aquella nefasta e infame guerra de 1982, promovida por los asesinos mayores, que lograron simplemente mandar a la hoguera a nuestra gente. Ese 2 de Abril de 1982, hace 26 años, empezaba uno de las mayores muestras de incompetencia y crueldad para con su gente, de parte de -valga ampliamente la redundancia- uno de los mayores inútiles - infelices de la historia argentina.

Tal fue -queremos creer- la mala información, des-información, aislamiento y el desconcierto social de la época, que muchos festejaron en la Plaza de Mayo la toma de posesión de las Islas. Mientas en Argentina, medios y partes oficiales informaban que ganábamos una guerra para la cual nunca estuvimos preparados, y creo no estamos hechos; en el exterior, y específicamente países medianamente imparciales, la realidad era mas real.

Allá por 1833, luego del asentamiento definitivo argentino en 1828, Inglaterra toma por la fuerza las tan codicidas islas, mientras la otra potencia mundial -naciente en ese momento- amenazaba al gobierno platense por intentar regular la explotación de recursos en las aguas de las islas. La importancia económica y militar de las mismas es grande, pero no tanto como su símbolo. Desde tal año, hasta 1982, permanecieron bajo control británico en carácter de Colonia.

De vuelta en 1982, aquella guerra, en alrededor de 2 meses, dejó 649 almas argentinas a la deriva -sin contar la gran cantidad que decidió dejarnos mas tarde-, muchos de ellos de poco mas de 18 años de edad. El juego sucio por parte del león, atacando fuera de la zona exclusión, la inhumanidad de los dictadores en Argentina, la vista gorda de las Naciones Unidas y las potencias, la colaboración del gobierno de Pinochet (que en el infierno se encuentre) para con las fuerzas británicas, resultaron fatales para estas vidas. Los que tomaron las decisiones desde los balcones o escritorios tomando Whisky, vivieron hasta viejos…

Mientras tanto, algunos de los que sufrieron la guerra se fueron después, otros se quedaron, pero siempre luchan. Luchan contra un sistema, para vivir en un lugar que nunca les fue tan grato como debería haber sido. Todos sabemos la poca bola que les dieron desde aquellos años a los veteranos.

Las Malvinas son Argentinas y todos las seguimos reclamando; pero tampoco nos olvidemos de los mas importantes: aquellos que lucharon para traerlas de vuelta. No los dictadores, ni los asesinos, sino ellos, esos conscriptos que no eran parte de ese sistema dictatorial. La mayoria de los que murieron, fueron allá obligados o por querer hacer el bien. No los pensemos solamente como heroes, sino también como seres humanos, otras de las víctimas de años terror. E intentemos, una vez mas, tenerlos en mente no solo por un día al año…

Monumento a Malvinas - Ushuaia

¿A quién se le ocurrió diseñarlo así?

Creo haber leído en algún otro blog sobre este tema, pero si digo un nombre estaría mintiendo por que la verdad no me acuerdo. Es caso es que al ver este -mi actual- dispositivo primario de entrada, la pregunta titular es mi reacción.

La historia de este teclado nos remonta a 1999, cuando me compraron mi primera PC -propia y, en ese momento, flamante-. Para este rincón del mundo no era ni nada muy grosso, ni nada despreciable. Andaba y me alcanzaba para ejecutar, y jugar sin problemas, SimCity 3000 y Age of Empires II. La tremenda potencia de un Duron 700 Mhz y sus -suficientes- 64MB de RAM fueron las delicias durante un tiempo.

Ese “un tiempo” se debe a que su sistema no era el recomendado por la mayoría de los especialistas. Tampoco por los usuarios comunes. NI por ninguna persona con problemas nerviosos, psicológicos, sociales, dolores de uña, etc. La cuestión es que el solo verlo por mas de veinte minutos funcionando lograban que ME doliera la cabeza de tanto ver azul… Si, ya saben de cual hablo…

¡Pero sobreviví! Y en estos 9 años pasaron varias máquinas por estas manos. Actualmente poseo un Compaq Presario de hace un año y medio o dos (no recuerdo), la máquina desde la cual escribo, y… aquella vieja PC. ¡Y funciona! se la usa todos los días para lo que sirve : leer el diario por internet y usar Word o Excel . Se la sobre exige con el WLM , pero ya no está en mi poder su maltrato (la usa mayormente mi hermana, mi psicología no me permite sentarme ahí) por lo cual no puedo sacarlo (tengo unas ganas de hacerlo volar).

Para no irme por las ramas y comenzar a terminar el cuento, queda contar que durante estos años se le cambiaron teclados, mouse’s, se amplió su RAM, cambio de monitor, etc; pero lo básico es lo mismo de hace años. Y todos aquellas pobres y desplazadas partes pasaron al desarmadero: esa caja que tengo en el placard llena de partes.

El cuento viene a que este fin de semana mi teclado (el que compré junto con mi última PC), padeció las consecuencias de la bipolaridad y sufrió una pequeña mutilación irreparable. ¡Ese teclado me encantaba! Pero bueh…

Buscando alguna posible solución -un día después del deceso- recordé el depósito de aduana clandestino que tengo por ahí, en el cual el único teclado “utilizable” es el que tengo actualmente.

Es un poco insoportable: se le traban las teclas, al apretar una se marcan dos, el enter esta -por no decir “hecho piedra”- un poco duro, en la parte de atrás tiene una etiqueta que dice “Windows ME Recommended”, es chico, enclenque… bastante incómodo.

Pero lo peor de este pobre esperpento por tanto tiempo abandonado ya no es culpa de la vejez ni de los contratos secretos de los fabricantes Taiwaneses con Microsoft: quisiera yo saber a quién se le ocurrió diseñar el dispositivo con las teclas Power, Sleep y Wake Up, entre las flechas y Delete. En Windows podría ser fatal…

Teclado diseño feo

Como puede ser el primer día de faculdad…

Situación completamente hipotética: nos despertamos a las 7 am, ya que el horario de facultad es de 8 am a 1 pm. Si, solo 5 horitas al día, las cuales vamos a usar un tiempo mas adelante para decirle a los amigos “Estudio y trabajo, soy groso”, y no mucho mas que eso…

Después de esa infernal noche y un sueño de cuatro horas, nos disponemos a salir directo a la facultad. Por supuesto, queremos llegar temprano porque hay que entregar cierta papelería que, por haber andado en la luna de valencia todo el verano, no llevamos hasta el mismo día que comenzamos.

Como si la procrastinación fuera ya solo un antiguo y ocioso recuerdo, llegamos a las 7:40 am. Dispuestos a comenzar con el pie derecho, nos dirigimos inmediatamente a la Administración. Aquí tenemos que dejar ese papelito sellado que deja expresa nuestra -supuesta- cordura. Sin embargo: “Abrimos a las 9, por favor vuelva mas tarde”

Y que se le va a hacer. De todas formas, descubrimos con sorpresa nuestro nombre en la lista de la -azarosamente elegida- carrera, a pesar de nuestro incumplimiento en la totalidad de documentos.

Ya 7:55, tenemos que subir al 5º piso, donde vamos a tomar la primera materia. Por supuesto, 5 pisos por escalera ya que, de los tres ascensores, dos están permanentemente llenos y uno no funciona. O mejor dicho, ninguno funciona como debería.

Pero antes, vamos a Logística, a buscar esos libros que pagamos pero poco vamos a usar. Siendo las 8 am, en tal oficina nos piden el DNI: “Ah, no se imputó tu pago, pasá por caja y llevá tu comprobante”.

Dirigiéndonos finalmente a Caja, otro cartel sentencia: “Abierto a partir de las 9 am. Saque número y será atendido.” Habrá que volver mas tarde. 8:20 am, entramos al curso.

Durante la -modorrezca- clase, y en medio del sueño y las ganas de quedarse dormido, una frase nos hace recordar: “Los que no tengan sus libros, vallan a buscarlo en el próximo descanso”, de 10 minutos cabe aclarar.

Siendo las 9:30 am, un pequeño receso, para tomarse un cafecito -aunque no funcione- y no quedarse atornillado a una silla, nunca viene mal. ¡Pero no podemos darnos ese lujo!, hay que volver a Administración. Después de 5 minutos de “hojas van, hojas vienen”, ¡tramite solucionado!.

Pero todavía nos queda aquello que nos recalcaron hace como una hora: benditos libros. No hay problema, sacamos número para presentar nuestro cupón de pago en Caja, tener nuestro comprobante, y retirar nuestras pilas de hojas pegamentadas en Logística.

Bonito número el que nos tocó: 52. Bonito número en el que van: 8 (ojo, de la misma serie). Ya tocaron las 10 am, esos 10 minutos fueron 30 y nuestro tiempo sucumbió hace rato. Tiramos el bendito numerito, y volvemos al nicho del 5º piso.

Nos despertamos a las 11:10 con esas benditas palabras: “pueden salir”, 10 minutos mas para completar una cuestión de orgullo: conseguir esos libros. Esta vez, es personal.

Sacamos otro número y, a pesar de la sorprendente cantidad de gente, y que ya van por el 81, nos toca el 90. Nuestra felicidad poco va a durar si miramos la realidad con ojos de alguien totalmente despierto: va por el 81 serie D, y tenemos el 90 serie E. Podríamos esperar a que la cuenta de la serie D termine, comience la E, y que finalmente llegue a 90. Aunque deberíamos volver a casa antes de las 8 pm, y ya se hicieron las 11:20 am.

El tiempo de ocio reconstructivo terminó, pero tenemos un plan y ya estamos en el viaje. ¿Qué importa peder una clase? ¡Por nuestro orgullo!

Casi como en el Top Manta, y aprovechando la gran atención que nos da 1,60 mt de altura entre una multitud, abandonamos rápidamente nuestro lugar de espera en ese oculto peligro de cuatro patas sobre el cual hay mas de una persona sentada; y nos disponemos a, en buen castellano criollo, “colarnos”.

¡Y nos sale bien! Toca el siguiente número, y como vemos que nadie se acerca, tal vez por haber abandonado la búsqueda del Vellocino de oro, o bien por estar inmóviles debido a la compresión; nos paramos frente a la minúscula ventanilla y sonreímos como si ganáramos el nivel 256 del Pac-Man.

“Dame tu DNI” -minutos después, dos llamadas mediante- “Ya se imputó tu pago” -¿WTF?- “Pero si me dijeron hace un rato que no estaba cargado, que viniera acá” - previo signo con las manos de “no problem” - “No te hagas drama que ya se cargó hace unos minutos.

Puede ser un triunfo o no, lo cierto es que el sabor a derrota y desconcierto, pese a haber ganado, debe haber sido similar a la de los soldados visigodos, tras la derrota de Atila, y la muerte del rey Teodorico I. Pero dejemos de lado nuestra obsesión histórica…

Apurados, vamos hasta Logística, donde damos -una vez mas- nuestro desperdigado DNI. ¡Tenemos nuestros Libros! Pero tocaron las 11:40 am.

Volvemos -prácticamente- corriendo al 5º piso a evitar cualquier resta de faltas. Por supuesto, por la escalera.

¡Sorpresa!, no hay nadie. Afortunadamente, en el 6º tenemos la Vice-Rectoría, así que podemos -aprovechando la amabilidad característica del clásico departamento- preguntar ahí: “Ah, si… bajás a planta baja, vas hasta el fondo, subís la escalera de la izquierda, doblás a la izquierda, cruzás ese puente (¿?) y listo, ahí tenés que ir”.

Después de descifrar tan crípticas instrucciones, dignas de aquella famosa película protagonizada por Harrison Ford, llegamos a este taller con ambiente a carpintería del siglo XV. “No, anda a Bedelía, ahí te pueden informar”.

Bajando las escaleras, cerca de lo que parece un subsuelo intermedio, encontramos Bedelía: “Si, vos tenés que estar en el 4º piso”. Por la escalera, por supuesto.

Sin aliento, y con estas tan maltratadas piernas, llegamos a las 12:30 am a la clase que nos tocaba. ¡Por fin! Aunque 20 minutos después ésta termina, dejándonos la sensación de que nada de lo que hicimos en el día fue verdaderamente provechoso y que, la vuelta a una rutina, con burocracia incluída, podría ser devastadora. Especialmente si Google Reader tiene 350 noticias nuevas en 7 horas que no estamos…

Treppe im FMI-Gebäude der TU München
Creative Commons License photo credit: Nico Kaiser

Gracias a Vicky, por las correcciones de última hora ;)

Día de la Memoria: 32 años atrás…

Puede que muchos de los que se pasen por acá, especialmente los que no son argentinos no conozcan lo que pasó hace 32 años en este cachito de tierra…

32 años atrás pasaban cosas como las que pueden ver acá: 24 de Marzo. Con impunidad y la asquerosa aceptación de la mitad del mundo.

Y los degenerados siguieron libres… Todos esos Juan lloraron a sus viejos y ¿quien los consuela? Los degenerados murieron tranquilos… Y a todas esas Mariana“s, ¿quien les devuelve su infancia, sus padres?

Un tema que nunca va a dejar de darme bronca ni dolor, del cual muchos de los que queremos y conocemos se salvaron y otros no, y los asesinos nunca pagaron de verdad…

25-03-76_t.jpg

Cosas que hacemos cuando no sabemos que publicar

Vamos, pasa muy seguido, especialmente cuando el caudal de noticias es bajo, o cuando no hay movimiento en nuestra temática (como si tuviera una), o cuando simplemente no tenemos ni la más mínima inspiración; y, aunque buscamos como y que escribir, hacemos cosas que no tienen mucho provecho para ello. O sea, no sirven para nada. Está bien, busquemos ideas, pero muchas veces nos vamos -flotando como en una nube- para otro lado.

Les presento un ejemplo un poco raro y largo: digamos que estamos aburridos y como no sabemos que escribir empezamos a tocar las opciones en Firefox. Tocamos, tocamos… llegamos hasta las gelletitas. “Ah, hay muchas”. Remover cookies, por que siempre es recomendable hacerlo cada cierto tiempo. Si, y ahora tenemos que volver a meter nuestros datos en todo sitio que visite. Bien!

O también nos puede suceder que, al buscar en el sistema alguna archirecontracuriosidad que hallamos instalado en Ubuntu, para publicarla y darla a conocer al mundo, consigamos otra cosa. Concretamente, distraernos de vuelta y empezar a abrir cada programa que instalamos desde consola. ¿Por qué? Porque somos unos maniáticos del orden y sabemos que tenemos instalado y que no, aunque realmente es un caos organizado.

A ver, tal vez si hacemos CTRL + ALT + F1 podemos abrir MPlayer y reproducir video en consola (¡¿para qué?! WTF?). Resultado, matamos las X. No esperemos enterarnos por qué.

Afortunadamente las bondades de Linux nos permitieron instalar Links2 como para buscar una solución. Desafortunadamente, nuestra dilatación mental nos llevó a entrar a… Twitter, Twitter, Twitter… ¡si resultaras útil!. Aunque tal vez las palabras de Dondado sean las más correctas.

Ya de vuelta concentrados en recurar la flechita. Ésto nos trae una reflexión: Un sistema in-operativo, 500 dólares. La BSOD, 50 dólares en servicio técnico (tachesé y agreguesé formateo si son mas audaces). Entrar a Chotologs, un antitivirus de 50 Dólares. Hacer sudo dpkg-reconfigure -phigh xserver-xorg (creo que ese era el comando), no tiene precio. Para todo lo demás, abra una Ventana.

Está bien, manos a la obra. Pero todavía no tenemos “obra” que realizar. Por ahí prender la televisión nos relaja la mente. “¿Sigue existiendo? Ah, si… ahí está!” Bajo la telaraña, a metros de la PC. Si, ahí, en ese rincón que hace años (casi desde que apareció la Banda Ancha en nuestros bolsillos) no tenias en cuenta.

Bien, la prendemos, hacemos un poco de zapping. No hay un carajo nada para ver. Por ahí vemos Discovery o… The History Channel. Están dando Mail Call. ¿Lo dejamos? Si, para putear discernir filosófica, cultural, y políticamente con el viejo gorilón que “lee” los correos, solo para descargar las tensiones . ¿Ya pasaron 5 minutos? ¿Empezó a hablar de Vietnam? Lo mandamos a la mierda cambiamos de canal ya que no lo soportamos.

Y bueno, que tal si nos fijamos en los canales “locales”“mmm, ¿esos que pasaban Gran Hermano a las 3, 4, 5, 6, 7, 8, y 9 horas, de la mañana y noche? ¿hasta el término de programación? Ah! pero ya se acabó Gran Fulano! Probemos…” Cambiamos a Telefe (ese de las tres pelotas, el superdotado). Está Marley, con unos japoneses, una mina semi en pelotas y un juego pelotudo raro. Apagamos el televisor para no tirarlo del balcón.

Volvemos a la PC. Ahora ya no sabemos por qué nos fuimos… ni por qué volvimos. Lo cierto es que estamos -desesperadamente- aburridos. Abrimos Rhythmbox, ponemos, digamos… Los Redondosa todo lo que da. Y tenemos el equipo de música conectado a la máquina. Ya es la 1 A.M. Nos mandan a freír buñuelos.

Decididos a usar el MP4, nos sentamos nuevamente. Como no sabemos que publicar, vamos nuestro antiguo espacio en Blogger.com, a modificar algunas cosas que quedaron pendientes.

Ya que borramos las cookies, nos logueamos, y acto seguido, vamos a editar algunas cosas y revisar ciertas entradas. 5 minutos después: “No se pudo conectar a Blogger.com. Es posible que falle el archivado y la publicación”. Luego de un par de relaciones mentales, recriminar a Google por darle mas bola a Adsense y el Page Rank que a su CMS; cerramos Firefox. Apagamos la PC, y nos dispones a hacer algo que evidentemente nos hacía falta: dormir.

Mientras estamos en medio de ese duelo entre el imsomnio y el cansancio, se nos ocurre ESA idea. ¡Si, una idea genial para una entrada! Muy buena, va a ser atrayente… y contribuirá a atraer visitas, podría desarrollarla en varios posts (etcetera).

Nos quedamos dormidos como ninguna noche en todo este último verano, y esa idea se pierde colgada del bondi a Finisterre. Tanto delirio, tanto esfuerzo cuántico para tal desperdicio.

Finalmente, terminamos escribiendo algo tan superfluo como que recibimos nuestros dos primeros comentarios spam.

Recomendación Final: cuando no haya que escribir, salí a dar una vuelta, no prendas la televisión, alejate de la PC (importante), andate a dormir antes de tener una gran idea, o despues de anotarla… Y sobre todo, no escribas NUNCA una entrada describiendo lo que hacés cuando no sabés que comentar.

Aclaración Final: Ninguna instalación de Ubuntu fue dañada -permanentemente-., así como tampoco ningún ex-soldado-fundamentalista-norteamericano fue maltratado -físicamente- para la producción de este texto. De igual forma las galletitas, solo fueron aperitivo, no sufrieron. Los personajes y situaciones aquí nombrados no tienen relación alguna con Primer Life. Cualquier similitud con la realidad no es pura coincidencia…

interrogacion.gif

BTemplates, Plantillas para Blogger

Ayer (o anteayer, depende desde donde estés leyendo) me topé con el anuncio en Blog and Web de este proyecto que pretende ir recopilando y catalogando plantillas para Blogger -de calidad- en un mismo sitio.

BTemplates, plantillas para Blogger

BTemplates, de forma parecida a una galería, organiza en categorías y características, permite, dentro de la “ficha” de cada archivo, puntuar y comentar las plantillas ofrecidas, y asimismo devuelve el lik y crédito a sus autores.

BTemplates, plantillas para Blogger - Fichas

Una buena característica  es la posibilidad de enviar nuestros proyectos creados, o modificados, o traducidos, o loquesea; completando un simple formulario. Ya sabemos el valor que puede tener patrocinar o crear una.

Sin dudas un servicio/recurso/proyecto que le hacía mucha falta a Blogger. Y lo digo como ex usuario del sistema (hace mucho!, como dos días). Ah! si, y es gratis…

 

 Link: BTemplates 

Este blog funciona gracias a WordPress con el theme GimpStyle diseñado por Horacio Bella. Modificada por LDS.
Entradas y Comentarios feeds. XHTML y CSS válidos. Política de Privacidad vigente.