Como puede ser el primer día de faculdad…
Publicado por LDS - 25/03/08 a las 03:03:57 pmSituación completamente hipotética: nos despertamos a las 7 am, ya que el horario de facultad es de 8 am a 1 pm. Si, solo 5 horitas al día, las cuales vamos a usar un tiempo mas adelante para decirle a los amigos “Estudio y trabajo, soy groso”, y no mucho mas que eso…
Después de esa infernal noche y un sueño de cuatro horas, nos disponemos a salir directo a la facultad. Por supuesto, queremos llegar temprano porque hay que entregar cierta papelería que, por haber andado en la luna de valencia todo el verano, no llevamos hasta el mismo día que comenzamos.
Como si la procrastinación fuera ya solo un antiguo y ocioso recuerdo, llegamos a las 7:40 am. Dispuestos a comenzar con el pie derecho, nos dirigimos inmediatamente a la Administración. Aquí tenemos que dejar ese papelito sellado que deja expresa nuestra -supuesta- cordura. Sin embargo: “Abrimos a las 9, por favor vuelva mas tarde”
Y que se le va a hacer. De todas formas, descubrimos con sorpresa nuestro nombre en la lista de la -azarosamente elegida- carrera, a pesar de nuestro incumplimiento en la totalidad de documentos.
Ya 7:55, tenemos que subir al 5º piso, donde vamos a tomar la primera materia. Por supuesto, 5 pisos por escalera ya que, de los tres ascensores, dos están permanentemente llenos y uno no funciona. O mejor dicho, ninguno funciona como debería.
Pero antes, vamos a Logística, a buscar esos libros que pagamos pero poco vamos a usar. Siendo las 8 am, en tal oficina nos piden el DNI: “Ah, no se imputó tu pago, pasá por caja y llevá tu comprobante”.
Dirigiéndonos finalmente a Caja, otro cartel sentencia: “Abierto a partir de las 9 am. Saque número y será atendido.” Habrá que volver mas tarde. 8:20 am, entramos al curso.
Durante la -modorrezca- clase, y en medio del sueño y las ganas de quedarse dormido, una frase nos hace recordar: “Los que no tengan sus libros, vallan a buscarlo en el próximo descanso”, de 10 minutos cabe aclarar.
Siendo las 9:30 am, un pequeño receso, para tomarse un cafecito -aunque no funcione- y no quedarse atornillado a una silla, nunca viene mal. ¡Pero no podemos darnos ese lujo!, hay que volver a Administración. Después de 5 minutos de “hojas van, hojas vienen”, ¡tramite solucionado!.
Pero todavía nos queda aquello que nos recalcaron hace como una hora: benditos libros. No hay problema, sacamos número para presentar nuestro cupón de pago en Caja, tener nuestro comprobante, y retirar nuestras pilas de hojas pegamentadas en Logística.
Bonito número el que nos tocó: 52. Bonito número en el que van: 8 (ojo, de la misma serie). Ya tocaron las 10 am, esos 10 minutos fueron 30 y nuestro tiempo sucumbió hace rato. Tiramos el bendito numerito, y volvemos al nicho del 5º piso.
Nos despertamos a las 11:10 con esas benditas palabras: “pueden salir”, 10 minutos mas para completar una cuestión de orgullo: conseguir esos libros. Esta vez, es personal.
Sacamos otro número y, a pesar de la sorprendente cantidad de gente, y que ya van por el 81, nos toca el 90. Nuestra felicidad poco va a durar si miramos la realidad con ojos de alguien totalmente despierto: va por el 81 serie D, y tenemos el 90 serie E. Podríamos esperar a que la cuenta de la serie D termine, comience la E, y que finalmente llegue a 90. Aunque deberíamos volver a casa antes de las 8 pm, y ya se hicieron las 11:20 am.
El tiempo de ocio reconstructivo terminó, pero tenemos un plan y ya estamos en el viaje. ¿Qué importa peder una clase? ¡Por nuestro orgullo!
Casi como en el Top Manta, y aprovechando la gran atención que nos da 1,60 mt de altura entre una multitud, abandonamos rápidamente nuestro lugar de espera en ese oculto peligro de cuatro patas sobre el cual hay mas de una persona sentada; y nos disponemos a, en buen castellano criollo, “colarnos”.
¡Y nos sale bien! Toca el siguiente número, y como vemos que nadie se acerca, tal vez por haber abandonado la búsqueda del Vellocino de oro, o bien por estar inmóviles debido a la compresión; nos paramos frente a la minúscula ventanilla y sonreímos como si ganáramos el nivel 256 del Pac-Man.
“Dame tu DNI” -minutos después, dos llamadas mediante- “Ya se imputó tu pago” -¿WTF?- “Pero si me dijeron hace un rato que no estaba cargado, que viniera acá” - previo signo con las manos de “no problem” - “No te hagas drama que ya se cargó hace unos minutos“.
Puede ser un triunfo o no, lo cierto es que el sabor a derrota y desconcierto, pese a haber ganado, debe haber sido similar a la de los soldados visigodos, tras la derrota de Atila, y la muerte del rey Teodorico I. Pero dejemos de lado nuestra obsesión histórica…
Apurados, vamos hasta Logística, donde damos -una vez mas- nuestro desperdigado DNI. ¡Tenemos nuestros Libros! Pero tocaron las 11:40 am.
Volvemos -prácticamente- corriendo al 5º piso a evitar cualquier resta de faltas. Por supuesto, por la escalera.
¡Sorpresa!, no hay nadie. Afortunadamente, en el 6º tenemos la Vice-Rectoría, así que podemos -aprovechando la amabilidad característica del clásico departamento- preguntar ahí: “Ah, si… bajás a planta baja, vas hasta el fondo, subís la escalera de la izquierda, doblás a la izquierda, cruzás ese puente (¿?) y listo, ahí tenés que ir”.
Después de descifrar tan crípticas instrucciones, dignas de aquella famosa película protagonizada por Harrison Ford, llegamos a este taller con ambiente a carpintería del siglo XV. “No, anda a Bedelía, ahí te pueden informar”.
Bajando las escaleras, cerca de lo que parece un subsuelo intermedio, encontramos Bedelía: “Si, vos tenés que estar en el 4º piso”. Por la escalera, por supuesto.
Sin aliento, y con estas tan maltratadas piernas, llegamos a las 12:30 am a la clase que nos tocaba. ¡Por fin! Aunque 20 minutos después ésta termina, dejándonos la sensación de que nada de lo que hicimos en el día fue verdaderamente provechoso y que, la vuelta a una rutina, con burocracia incluída, podría ser devastadora. Especialmente si Google Reader tiene 350 noticias nuevas en 7 horas que no estamos…

photo credit: Nico Kaiser
Gracias a Vicky, por las correcciones de última hora
5 Comentarios, dejá el tuyo! »
RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI
Podés escribir tu comentario aquí
Este blog funciona gracias a WordPress con el theme GimpStyle diseñado por Horacio Bella. Modificada por LDS.
Entradas y Comentarios feeds.
XHTML y CSS válidos. Política de Privacidad vigente.







Uff! Ojala vaya mejor en la proxima situacion hipotetica de facultad
Comentario por soyNacho — March 26, 2008 #
Mozilla Firefox 2.0.0.12 |
Windows XP
Uff, hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo del mio…
Comentario por Lordvader — March 26, 2008 #
Mozilla Firefox 2.0.0.12 |
Windows XP
jajaja que paso campeon, hubieras hecho como yo. te anotabas en la metro y listo! jajaja. Ya tengo un trabajito para que empecemos a invetar…. quizas te interese (luego te lo comunico por msn).
Saludos a la flia y exitos!
Agu Campos
Comentario por DjAguCampos — March 27, 2008 #
Mozilla Firefox 2.0.0.2 |
Windows XP
Gracias muchachos
@soyNacho: gracias, y si, es “completamente hipotética”
Tal vez haya mas en el futuro
@Lordvader: ojalá algun día yo pueda decir eso
@Agus: en la metro tenía mas quilombos todavía (y muy $$). El drama acá fue porque me dormí como el mejor e hice todo lo que tenía que hacer meses antes en un día xD.
Lo del trabajito… hace tiempo que dejé la mafia, pero por un amigo me animo de vuelta…
Comentario por LDS — March 28, 2008 #
Mozilla Firefox 2.0.0.13 |
Ubuntu Linux
jajajaja -.- mafioso! gracias campeon! ya me voy a llegar un dia de estos a tu casa asi charlamos mejor, sobre el meme q posteaste ultimo, arriba el animo!!
Nos estamos viendo.
Exitos.
Comentario por DjAguCampos — April 1, 2008 #
Mozilla Firefox 2.0.0.2 |
Windows XP